Claudio Naranjo destaca la confianza básica en la rectitud de nuestra propia naturaleza como actitud del terapeuta Gestalt y, me atrevo a decir, de cualquier persona que está alineada con la Gestalt. Esta actitud invita al otro a conocerse y a descubrirse en su totalidad. Esta confianza nos permite reconocer como saludable la conciencia y la libertad de ser, de todo lo que la persona es. Por ello cualquier acto que oscurezca o niegue la conciencia de este todo que somos, es lo que entendemos por enfermedad. Así, la negación de la agresividad, parte de nuestra naturaleza humana, nos lleva a la enfermedad tanto mental, emocional como corporal.