La
salud es un estado de bienestar y equilibrio en el que nos sentimos resistentes
para encarar con tenacidad la actividad prolongada; robustos pues percibimos la
solidez del organismo; enérgicos al realizar las tareas con brío e intensidad;
con vigor al desarrollar eficazmente los desempeños cotidianos; inmunes y
protegidos ante presiones externas que pudieran desestabilizar el organismo;
con fortaleza para ocupar nuestro lugar en el mundo; y, potentes, recios y
fornidos en nuestra presencia en el espacio-tiempo o mundo.